2 de abril de 2012

Proyecto Savenah Capitulo N° 5

Capitulo 5
-No!- Grité, pero ya era demasiado tarde, me revolví en los brazos de mi tío, pero sus brazos eran como una jaula de acero y no lograba escapar.
-Tranquila princesa, deja que se descarguen en algun momento esto iba a suceder- Me dijo Adrian al oído.
Por díos se iban a matar! Estaban tirados en el suelo, y solo dsitinguía leves borrones ya que su velocidad sobrehumana evitaba que lograra divisar algo mas que destellos de colores. Y de pronto todo se detuvo. Y la imagen que tenia frente a mi me horrorizó... Blas tomaba por el cuello a Azael y este, a su vez, posaba una daga de plata en el fornido pecho del vampiro. Un solo movimiento y los dos estarían muertos.
Comencé a hipreventilar, entre en pánico, frente a mi tenia a las dos personas que mas amaba a punto de matarse. Mi tío no soltaba su agarre de mis brazos, y aunque no perdia de vista ni uno solo de los movimientos que ellos realizaban, no parecia dispuesto a intervenir. Me desespere aún más y comencé a gritarles. Pero nada servia, es como si ambos estuviesen inmersos en una burbuja de odio y sed de sangre, y nada mas les importara que ver morir al otro.
Empecé a sentir un hormigueo en mi espalda, seguido de una profunda ola de calor. Oh por favor, no ahora, pensé. Lo último que necesitaba en este momento era caer desmayada como una damisela en apuros. El hormigueo se extendió por mi cuello y de allí pasó a mis manos. Podía sentir como la tensión aumentaba en el cuarto, no tenía mucho tiempo, en cuestión de segundos ambos podrian caer muertos. Y entonces vi que Blas comenzaba a tensar su agrarre en el cuello de mi ángel. Todo se volvió rojo para mi, y sentí como la ira recorría mi cuerpo. Como si alguien mas hubiese tomado control de mi cuerpo y desatara en mi una ola de emociones que no podía controlar.
- Ya BASTA!- Grité, con una voz que no parecía la mía.
El sonido fue tan ensordecedor que perturbo los sensibles oídos de mi tío provocando que este finalmente aflojara un poco su agarre. No mucho, pero si lo suficiente como para que lograra escabullirme fuera de sus brazos. En ese momento extendi mis brazos hacia mi vampiro y mi ángel y de mis manos salió una potente luz blanca que impactó contra mis dos amores haciendolos volar hacia lados opuestos de la habitación.
El silencio reinó en la sala. Nadie (incluída yo) entendía que era lo que acababa de suceder. ¿Como demonios habia echo eso? No podía apartar la vista de mis manos, las cuales se veian exactamente igual que siempre, como si nada hubiese ocurrido.
-Cariño, ¿estás bien?- dijo una voz a mis espaldas era... ¿mi madre? ¿en qué momento habia entrado en la habitación? no tenia idea.
-yo...- dudé -si, de echo, me siento muy bien- dije finalmente, y para mi sorpresa pude notar que mis golpes y heridas estaban practicamente curados y mi cabeza ya no dolía.
-De echo me siento muy bien- dije, mirandola extrañada
En ese momento Azael llegó hasta mí, y me tomó de la mano. Miré su rostro y vi como las heridas de la pelea terminaban de cerrarse. Volvi mi vista hacia mis manos, aun confundida, y mi ángel leyendo la confución en mi rostro apoyó su mano en mi hombro y dijo
-Ese es uno de los cuantos poderes que tienes amor-
Me pareció oir un gruñido proveniente del sofá donde Biaggio acababa de sentarse. Esto me devolvió a la realidad, asique me separe de mi ángel y los miré a los dos.
-¿Porque demonios se atacaron?.- La furia me invadió nuevamente, pero al ver que ahora ambos estaban ilesos logre calmarme un poco. La cara de Blas se transformó y rapidamente se puso de pie y miró amenzadoramente a Azael.
-Este maldito idiota, se supone que debe protegerte. Y no logro entender como tu padre, aun sabiendo que yo soy una mejor opción para ti, te sigue dejando al cuidado de este- dijo, señalando despectivamente a Azael. Se acercó aún mas a mi y dijo -Casi te mueres, es que acaso no logras comprender eso!- grito
Estaba desencajado, y en el fondo sabia que tenía razón en esa última parte. Podría haber muerto, pero no por culpa de Azael, sino al revés, definitivamente el me había salvado la vida. Pero no podía negar que dentro de mi, podía sentir como mi corazón se estrujada, al ver su preocupación. Pero debo confesar que la unica cosa mala de vivir con tantos vampiros es ver su lado orgulloso salir en los peores momenmentos. Y eso es exactamente lo que me sucedio, deje q esa parte de mi saliera a flote y em enfureci con Blas por como me habia gritado. Y el resentimiento de su abandono afloró súbitamente
-¿Y a tí que mas te da lo que me pase? No recuerdo que yo te importara demasiado el diga que te fuiste de aqui diciendome cosas horribles, a pesar de saber que yo te amaba. No quieras venir ahora a mostrarte interesado, porq sabes que? NO LO QUIERO Y NO LO NECESITO. Azael me salvó la vida. Él es quién ha cuidado de mi. ¿Porque entonces apareces en este momento creyendo que tienes algún derecho sobre mi?- Nunca habia gritado tanto en mi vida, hasta este momento me habia considerado una persona pacífica. Pero ya no más.
Nadie se animaba a pronunciar una sola palabra, y un incomodo silencio se interpuso entre los que estabamos allí. Hasta que mi valiente madre abrió al boca
-Será mejor que los dejemos para que pueden hablar en privado-
Ella y mi tío, salieron de la habitación. Blas me dirigió una mirada indescifrable, y Azael se veía triste, pagado... Si, bueno, realmente era toda una chica inteligente a la hora de tratar asuntos del corazón. Menuda idiota! Sacando ese tema a colación, justo en ese momento y enfrente de él. Pero bueno, ¿Acaso no habia estado punto de ser asesinada, hace menos de media hora? Se podría decir que el sentido común y la razón se habian tomado unas vacaciones a varios kilometros de mi cabeza.
-Azael, ¿Me esperarias en mi habitación por favor? enseguida subiré, tengo que aclarar un par de cosas con Biaggio- Dije, lanzandole una mirada asesina a este último.
-Como quieras Mi ángel- dijo, y enfatizó el MI a lo que Blas gruñó
Esperé hasta que subiera las escaleras, aunque estaba segura de que podría oír cualquier cosa que dijeramos en el living. Suspiré y me deje caer en el sofá, Blas no dejaba de mirarme, algo preocupado y… enojado?

–Vas a alejarte de él Fedra- dijo, cruzándose de brazos y parándose frente a mi. Arquee una ceja y lo mire escéptica

- ¿voy? ¿Y quien eres tu para darme ordenes?-
-oh por favor deja de comportarte como una chiquilla- rodo los ojos y eso fue la gota que colmó el vaso.
¿Acaso pensaba que podía venir aquí a darme ordenes tratarme como una niña y encima traer
a su noviecita a mi casa? Okey, lo último no tenía nada que ver, pero aun así me dolía. Me pare y camine hasta que solo unos centímetros nos separaban, tuve que levantar mi cabeza para verlo a los ojos ya que me sacaba varios centímetros. Baje mi voz a solo un susurro, estaba real, realmente enfadada

–Yo voy a estar con quien quiera, y ahora lo que se me antoja es estar con Azael, me hace bien, y lo quiero…- Inhale profundamente y me prepare para dar el golpe de gracia. -además tienes que saber algo, él no es solo mi protector… sino que también es mi prometido.-
Su cara se desfiguro por la ira, y no podía evitar que me doliera verlo así. Estaba en una encrucijada, amaba a dos personas. ¿Como es eso posible? Algún raro trastorno de ángel me estaba afectando, sentía tantas cosas a la vez, tantos sentimientos encontrados. Quería abofetearlo por creer que tenía derecho a mangonearme. Quería besarlo por ponerse protector conmigo, odiarlo por haberme abandonado, abrazarlo fuertemente y enterrar mi rostro en su cuello. AAAAAH quería gritar, salir de allí, me faltaba el aire. Y otra vez ese maldito hormigueo subía por mi espalda. Biaggio seguía mirándome furioso, y yo no podía lidiar con eso. Era una maldita cobarde, y mi cabeza era un verdadero torbellino de emociones. Me sentia demasiado confundida y agobiada por todo lo que estaba sintiendo, y la cabeza comenzo a darme vueltas.
De un momento a otro me vi envuelta en los brazos de Azael.
–Que haces?- grito Blas, y enseguida me tomo en sus brazos, Azael se adelanto para
tirar de mi devuelta a los suyos pero lo pare

–No soy un maldito paquete!!- grite –Bájenme ahora- les dije a los dos.
Ambos se cruzaron de brazos y se pararon frente a mí.
–yo… esto es muy complicado, de un momento a otro me entero que soy un ángel y no
uno cualquiera sino una Shiabaan , que tengo una misión, que soy la prometida de Azael y que algún maldito loco quiere arrancarme las alas que aun no tengo…- Ellos me miraban muy serios, asique continúe con mi idea. –necesito pedirles algo, ¿si? ahora no me siento preparada para lidiar con los celos, ni su territorialismo. Necesito que traten de llevarse bien.-
Ambos arquearen una ceja al mismo tiempo, mirandome escepticamente, tanto que fue casi comico verlos. Ok tal vez pedir que se llevaran bien era ir demasiado lejos, asique reformule mi petición. Carraspeé:
-O... no. Bueno al menos que no intenten matarse a cada segundo.- dije -… ¿diablos como lo digo?... yo, no puedo siquiera pensar en lo que hubiese pasado esta tarde si yo no los hubiera parado.- Me senté nuevamente, ya que el peso de mis palabras me hacia temblar. Puse mi cabezo sobre mis manos y continué
-No podría soportar que algo les sucediera a cualquiera de los dos. Porque en este momento mi cabeza es un desastre, ambos están en mi corazón. Siento algo especial por los dos y no se como lidiar con eso - dije
Estoy segura que en ese momento mi rostro se veía como un tomate, esta
muy avergonzada.
- Por lo que les voy a pedir que traten de hacérmelo algo mas
fácil ¿si?- se miraron entre si, con odio. Pero luego de un segundo Blas hablo
–hare todo lo que este en mi poder para que estés bien. Es todo lo que te puedo
prometer- dijo
-y yo cuidare de ti con mi vida- dijo mi ángel
Blas soltó una risa amarga
–si alado, estoy seguro que tu sabes como cuidarla, hoy lo has dejado a la vista-

-BASTA- dije cuando vi que que Azael se disponía a contestarle
-Además Blas, déjame decirte que por si no te has dado cuenta, yo también soy un ángel,
por lo que tus insultos también me llegan-
Debo decir que casi me hizo sonreír de ternura el ver que se sonrojaba avergonzado
-Lo siento cara mía - dijo
Pero antes de que pudiera contestarle, algo se coló en mi mente respecto a lo que le
había dicho a Azael. ¿Como sabia lo que habia ocurrido? Desde que entramos a la casa el lugar se habia convertido en un ring y no habiamos hablado de lo sucedido en el estacionamieto.

–¿tu como sabias lo que sucedió?- podría jurar que por un momento se vio casi culpable

–Yo... leí tu mente…- mi respiración se agito y mis manos se volvieron en puños
– ¿que tu que?-

-Lo siento, pero tu no hablabas conmigo, y de alguna forma necesitaba tenerte
vigilada, protegida y…- no lo deje terminar
- ¿como es posible? ¿No es q el escudo puede evitar eso?- interrumpí
-emm… bueno a decir verdad con algún vampiro de pocos años, o con alguno que simplemente no se ponga a la tarea de meterse en ellos, el escudo sirve. Pero lo cierto es que solo en los vampiros el escudo se vuelve infalible. Tus pensamientos… ellos están allí, si los quisieran ver…-

-eso quiere decir que mi padre me mintió…- dije, algo aturdida

-No amore, no pienses en eso, ponte en su lugar un momento. Eres su pequeña,
necesitaba tener alguna forma de estar siempre “cerca” si algo ocurría- dijo tratando de defenderlo
Se quiso acercar a mi pero me aleje. Me sentia terrible, quien sabe la cantidad de veces que el, mi padre o cualquiera de mis tios habian roto mi privacidad... Aunque ciertamente siempre supe que mi padre era sumamente sobreprotector, no era aceptable que me alla mentido en algo como eso.
Y si, quizás si de alguna manera lo podría entender, en otro momento en el que no estuviese tan alterada como ahora.
–Azael, ven conmigo por favor- él era el único que desde un primer momento había sido
sincero conmigo, y el único con el que quería estar ahora.
Vino junto a mi, me tomo de la cintura y nos fuimos a mi habitación. Gracias al cielo que Blas no
hizo ningún comentario. Pero creo que entendía que ahora lo mejor era darme un
poco de espacio. Llegue al pie de la escalera y me voltee a verlo
-Yo… de verdad agradezco que me lo hayas contado- dije, y vi como una tímida sonrisa
asomaba en sus labios dándome un pequeño atisbo de sus colmillos

-Lamento todo esto mía vita - me dijo en un susurro, le dedique una pequeña sonrisa por el
mote en italiano que había pronunciado.
Siempre había amado la forma en que hablaba. Las últimas semanas que habíamos estado juntos antes de que se fuera, pasábamos horas hablando en italiano, diciéndonos cosas dulces al oído… uff, estaba a punto de llorar.

Llegamos a mi recamara, y nos sentamos en la cama. Pasaron al menos 20 minutos, hasta
que mi ángel no lo soporto más y rompió el silencio
- ¿Cariño estas bien?- puso una mano en mi barbilla para ver mi rostro, lo notaba realmente preocupado.
–Eso creo, lo único que quiero en este momento es despejarme, salir un rato.- En ese momento me acorde de lo que había hablado con mis amigos en el instituto.
–Mis amigos vendrán a cenar en unas horas y después iremos a un club.- le dije – ¿Te gustaría venir con nosotros?-
–eso es algo así como una costumbre de los jóvenes humanos- dijo arqueando sus cejas. y mirandose confundio

–Yo… si supongo – dije no muy segura de que contestar a eso
-Umm yo no creo que sea conveniente, estaría fuera del protocolo de un ángel – me
dijo mirándose serio
-Oh! ¿Enserio? Yo… bueno emm, no lo sabia pero supongo que de ser así debería cancelarlo…- soltó una risilla y levante mi rostro para verlo

-Tranquila, solo bromeaba cielo- depósito un beso en mi coronilla, no pude evitar reírme.
-tonto- dije golpeándolo en el hombro y se levanto aun riendo
–Bueno creo que mejor me voy, así te preparas- dijo
-¿Pero entonces iras?- Le pregunte esperanzada
Se giro mirándome algo pensativo y dijo
-¿Me estas invitando a salir, en algo así como una cita?- dijo, dedicandome una
sonrisa picara
-Yo… emm si puede verse de esa forma, creo que… no lo había pensado así pero…- estaba segura de que en ese momento me había sonrojado tanto como una manzana. Alcé la vista para observarlo y vi que me miraba algo extraño como… COMO SI ESTUVIESE AGUANTANDO LA RISA!!
Me pare de un brinco del sillón y corrí hacia el
-Pero que malo eres!!- le dije, mientras tomaba un almohadón de mi cama y se lo arrojaba,
a lo que él lo esquivo con un fluido movimiento.
Y sin parar de reírse me tomo en sus brazos y apoyo la mejilla en mi cabello, la vibración de su risa llevo una ola de calor por todo mi cuerpo. Estábamos tan cerca que sentía perfectamente el ritmo de su corazón.
-Lo siento, pero no puedo evitarlo, te vez tan linda cuando te sonrojas, y mas aun
cuando te enfadas. Amo la forma en que se arruga tu nariz.- Dijo, dándome un pequeño beso en la punta de esta.
Quise darle una respuesta sarcastica, pero estando así entre sus brazos, lo más que pude balbucear fue
-Tonto-

Volvimos al Sofá y nos quedamos viéndonos un largo tiempo. Hasta que suspiró, me dio un último beso en la frente y se levanto. Dejándome algo atontada por la separación. Se estaba yendo, pero se detuvo con la mano en el picaporte, se volteo y me dijo
–Nos vemos esta noche-
Una extraña corriente eléctrica subió por mi pecho hasta mi corazón. Estaba feliz.
Pero aun así no quería que se fuera, quería seguir abrazándolo, sentir sus
brazos envolviéndome, y seguir deleitándome con su aroma. Estaba saliendo por la puerta cuando me pare de golpe y dije
– ¡No!- mi voz salio aguda, casi como un chillido. Se congelo en el lugar y me miro algo extrañado.
- ¿No? bueno si no quieres que vaya…-
-No!!- lo interrumpí, aclaré mi garganta y hable casi en un susurro -No es eso, es que… yo… no quiero que te vayas- Corrí a abrazarlo. Rodee su cintura con mis brazos, y enterré mi rostro en su cuello.
Por unos segundos no reacciono, se quedo estático. Pero era de esperarse cuando una loca como yo se abalanzaba sobre ti de esa forma pensé. Y luego me abrazo con fuerza y poniendo una mano en mi cuello, y su brazo rodeando mi cintura me apretó mas contra el. Solté un largo suspiro, creo que nunca tendría forma de explicar como me sentía en sus brazos, supongo que eso era estar con un ángel, sentir esa armonía que corría por todo mi cuerpo. Cuando lo sentía tan cerca era como sentir una paz enorme que me llenaba de pies a cabeza, como si nada en el mundo pudiera estar mal. Nos quedamos así, en ese mismo lugar durante unos cuantos minutos. Luego el me llevo hasta el sofá negro de cuero que había cerca de la cama y nos sentamos.
–lo lamento- dije
– ¿Por qué?- Pregunto extrañado
-por ser una desquiciada y porque tengas q soportarme y cuidar de mi- dije apresuradamente
– No seas tonta- soltó una carcajada -estar contigo es lo mejor que me pudo pasar.- acerco mas su rostro al mio
–Te amo.- dijo
Y yo no podía negarlñotambién lo amaba… como amaba a Biaggio. Mi corazón estaba partido a la mitad. Pero mi vampiro ya había tomado su decisión el día en que se fue, y en este momento solo quería aferrarme a la seguridad que me daba mi Darleen. Era la primera vez que lo pensaba de esa forma, pero era innegable que dentro de mi la naturaleza Shiabaan estaba saliendo a flote cada vez mas. Y una voz en mi cabeza pedía a gritos que terminara de sacarla, era momento de cerrar esta incógnita, recordar mi otra vida. Necesitaba ver de donde venía esa ola de sentimientos hacia Azael, y a pesar de saber que luego de que recordara las cosas se complicarían mas, el deseo de saber quien era fue mucho más fuerte. Por eso tome su cara con mis pequeñas manos y lo acerque a mi, quería besarlo, lo necesitaba, y no solo para recordar. Yo de verdad lo deseaba. Me acerque más a él, hasta casi rozar nuestros labios. Pero mi ángel me tomo por los hombros y me separo, en sus ojos podía ver la indecisión y… la pasión contenida, sentía sus manos temblar sobre mi cuerpo, y cuando hablo su voz salió ronca

–Cariño, por favor, será mejor que me vaya ahora antes de que haga algo de lo que luego te arrepientas.-
Se giro para levantarse pero rápidamente tire de el hacia abajo y… ahí estaba el
beso que había esperado, y fue cientos de veces mejor de lo que había imaginado. Una corriente eléctrica me recorrió de pies a cabeza cuando nuestros labios comenzaron a moverse al unísono.
Y luego una potente luz blanca me cego y caí desmayada en brazos de mi Angel.
Chicas! aca esta un nuevo capítulo, espero que les guste. Nos vemos el proximo lunes Besos :)

2 comentarios:

  1. whoa, que intenso, la pelea, la revelaciones, las confrontaciones, y el beso. Todo el capitulo estuvo super, por el amor de todo lo sagrado, no dejes de escribir...
    Por cierto nna en cuanto puedas pasate por mi blog. Vale, cuidate, ya espero con ansias locas el siguiente capitulo, bye

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  2. me encanto!!!!!!!!!!!1
    lo juro no pude despegarme de el ni por un segundo, Blas parece atesorarla pero yo sigo en el equipo de azael, ademas LA BESO!!!!!!!!!!!! LA BESO! LA BESO! LA BESO! QUE INTENSO!!!!! me pregunto si blas se habra dado cuenta? :O
    plis publica pronto
    besos
    cuidate

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