21 de marzo de 2012

Proyecto Savenah Capitulo Nº 3

Capítulo 3

Me levante y me di una ducha, esa quemazón que me había hecho perder el sentido, ya no estaba. Me vestí



Mire el reloj y vi que eran las dos de la mañana, había dormido un montón. Mi estómago gruño y baje a la cocina. Allí me encontré con una especia de reunión secreta, toda mi familia mis tíos postizos, al menos 10 vampiros ocupaban la cocina. Estaban: Almendra, Ian, Cassandra, Jean Pierre, Betania, Adrian, Alina, Magnus, mis padres y… Biaggio con la rubia. Me quede parada en el marco esperando que alguien me dijera a que se debía esta reunión, no me malinterpreten amaba tenerlos a todos juntos en casa, bueno a casi todos, pero definitivamente esto no era un simple visita amistosa.

Se callaron abruptamente y sentí como todas sus miradas se posaban en mí, y de pronto me vi envuelta en una maraña de abrazos y besos, sip podrían ser una criaturas de la noche pero definitivamente ellos me querían tanto como yo a ellos. Luego de todos los saludos fuimos hacia el living, y se hizo el silencio

-¿Podrían decirme que demonios sucede aquí?- pregunte.

Almendra, una de las amigas de mi padre que vivía en Italia con Ian su compañero, fue la primera en hablar

- cariño estamos aquí para hablar de tu situación, todos te apoyaremos en esto y queríamos que tú y tu familia lo supieran-

Jean Pierre otro de mis “tíos” quien vivía en parís con Cassandra, dijo

–todos nosotros nos quedaremos en la ciudad por un tiempo, para tratar de averiguar qué es lo que está pasando-

Alina se acercó y me abrazo, era algo más baja que yo, y pequeña, su cabello era corto y salía disparado en todas las direcciones, tenía un rostro como de duende, y la capacidad de hacerte sentir protegida con tan solo un abrazo, y yo la adoraba por eso (digamos que, si mi vida fuese Crepúsculo, ella seria Mi Alice)

–Míralo de esta forma, tendremos muchísimo tiempo juntas-

Me sonrió y sentí que quizá las cosas se podrían arreglar poco a poco. Sentí los ojos de Blas sobre mí, pero decidí que ahora no tenía la fuerza como para enfrentarme a su mirada asique, pregunte por mi ángel

–Donde esta Azael?-

Mi padre fue quien hablo

–Él nos contó todo sobre ti mientras dormías, y dijo que vendría mañana por la mañana para que comenzaras tu entrenamiento-

Tenía el ceño fruncido, y se notaba que estaba molesto, un extraño impulso en mi me hizo decir

–esto es lo correcto papa, esto es quien soy, es mi deber.-

Todos me miraron sorprendidos, y entonces mi madre hablo

–sabes q te amamos, y estaremos junto a ti pase lo que pase-

Luego de hablar un rato con cada uno de mis tíos al fin me tome un descanso y me prepare un sándwich, tome un refresco y me dirigí a la terraza, el amanecer estaba cerca y mis tíos se habían retirado a sus respectivas casas, que dicho sea de paso, estaban en nuestro mismo vecindario. Me senté en una de las reposeras de madera, y apoye la comida en una pequeña mesita de vidrio, era una noche cálida, y había poco viento. Mire las estrellas y comí mi sándwich, luego de un rato caí en la cuenta de que había alguien más en la terraza, me gire y vi a Blas apoyado contra la pared. Sabía que estaba mal seguir huyendo, pero mi cabeza ya era una vorágine de pensamientos como para sumarle una discusión con mi vampiro menos favorito del momento. Porque a pesar de todos mis sentimientos hacia el, ahora tenia alguien mas en mi cabeza y de una extraña forma me sentía culpable al pensar en que DIABLOS! Estaba comprometida. Asique me levante y tome mi plato, ya vacío, y la lata de refresco. Pero antes de pasar por la puerta me tomo del brazo y me giro hacia el

– si lo que quieres es darme un sermón, mejor te vas ahorrando las palabras. Justo ahora no tengo ganas de discutir contigo-

tire de mi brazo, pero en lugar de soltarme me apretó contra él.

–te amo- la sangre se me helo

–como puedes ser tan cruel?- le dije –al menos ten algo de piedad ahora, y no juegues conmigo-

Luego de que me dijera que jamás estaría conmigo, que era solo una niña, y se apareciera en mi casa con esa rubia despampanante (la cual supe durante la reunión que se llamaba Gianna) él no podía venir a decirme algo como eso. Ni siquiera creo que me escuchara

-te alejaras de ese maldito emplumado, yo te voy a entrenar si es eso lo que quieres, pero no lo quiero cerca de ti-

-¿Es eso, de eso se trata tu amor hacia mí? Me dices te amo justo ahora ¿por estas cabreado de que alguien se interese por mí, que mire a alguien mas que a ti? No puedo creer que hagas esto solo por tu estúpido territorialismo vampírico, ¿sabes qué? Puedes irte al demonio, yo haré lo que quiera con quien me plazca.- y con eso subí a mi habitación y llore hasta mucho después del amanecer.

***

Me levante totalmente agotada, no había logrado dormir nada. Me duche para ver si así lograba salir de mi embotamiento, me vestí con algo sencillo



y luego baje a almuerdesayunar dado que eran las 3 am. Bueno esto de ser un ángel me estaba alterando mi calendario (Hey no me puedes culpar por tomármelo con gracia o sí?) menos mal que estaba en una semana festiva, pero mañana cuando tuviese que ir al instituto no sé qué sería de mí. Comí algo rápido, no había ni rastro de mis padres, asique supuse que estarían en casa de algunos de mis tíos. Hable un rato con Charles, y luego decidí irme a nadar. Nade por al menos 2 hs sin cansarme, algo extraño ya que no estaba bien dormida. Salí y me acosté en la reposera que estaba al borde de la piscina y cerré mis ojos, hasta que sentí que había alguien observándome, me pare enfurecida creyendo que era Blas otra vez, pero me quede sorprendida al ver a Azael. Me ruborice al instante, y me cubrí rápidamente con la toalla que había llevado. Me dedico una sonrisa deslumbrante y se acercó a mi tomándome de la mano

– te ves preciosa cuando te sonrojas-

se me escapo una sonrisa, y eso lo alentó. Me tomo la barbilla con la mano y me levanto hacia el

–estas bien? Lamento no haber venido antes, pero crei que lo mejor para ti seria descansar-

-estoy perfectamente- le dije sonriendo –se supone que tenemos que entrenar no?-

-Si, supongo que para eso estoy aquí, ve a cambiarte me distraes con eso puesto- dijo, mirando hacia mi traje de baño morado.

Me puse bordo estoy segura, lo golpee tontamente en el hombro y el soltó una carcajada yo corrí hacia mi habitación. No estaba muy segura sobre que ponerme, asique tome unos leggins, un top gris sin mangas y unas deportivas



Recogí mi cabello en una coleta y baje corriendo a encontrarme con mi ángel. Me estaba esperando en el parque de mi casa, que era más bien un bosque privado por su tamaño. Practicamos artes marciales, posiciones de defensa y ataque, y también de relajación, y seguimos hasta que se hizo demasiado oscuro para q pudiera ver nada.

–Muy bien Fedra, veo que has practicado antes-

-Si, mi padre y mis tíos me han enseñado- le dije con una sonrisa.

Me sentía algo extraña, no mal, pero como si flotara, como si mi cuerpo se hubiese echo mas liviano.

–Es normal cariño- me dijo como si hubiese escuchado lo que pensaba –te sientes así porque estas saliendo de la burbuja, estas dejando salir tu verdadera naturaleza- tomo mi mano y caminamos de vuelta hacia la casa

– ¿que hay de mis alas?-

-eso vendrá cuando tu lo dejes salir, debes relajarte. No lo has hecho todavía y por eso sufriste esos dolores, cuando los sientas de nuevo solo debes respirar y pensar en tus alas y en como las dejas fluir. Sera mejor que me vaya, nos veremos mañana por la mañana ¿si?-

-¡no aguarda tengo clases!-

- Oh es verdad lo olvide, lo siento. Bueno que te parece si ¿te voy a buscar cuando sales?- sentí algo así como mariposas en el estomago –claro, si tu quieres… me encantaría-

No podía sacar la sonrisa boba que se había instalado en mis labios. Me miro profundamente a los ojos y se acercó hasta quedar con nuestras narices rozándose

–Siempre quiero verte, y estar contigo-

Me abrazo fuertemente y sentí que ese era mi lugar, junto a el… pero aun así una parte de mi no podía dejar de pensar en Blas. Sin embargo lo tome por la cintura y me aferre a el como si la vida me fuera en ello. Sentí como me besaba en el pelo, y luego se alejó aunque algo renuente. Suspiro profundamente como si el alejarse le costara muchísimo trabajo

–Sera mejor que entres, no quiero forzar tus recuerdos pero si seguimos así no podre aguantar mucho mas…-

-¿como harías eso?¿como lograrías forzar mi memoria?- pregunte con curiosidad. Me miro extrañamente durante unos segundos y luego se giro y comenzó a caminar, lo vi alejarse creyendo que no me contestaría. Pero cuando estaba casi en la puerta de casa se giro y dijo

–Besándote- y con eso se alejó a una velocidad inhumana.









Bueno Chicas espero que les haya gustado, y les queria contar que a excepcion de los dos primeros, el resto de los conjuntos de ropa que aparecen (y seguiran apareciendo xD) son de mi invension, encontre una pagina genial en la que hay ropa de todo tipo para crear ese tipo de imagenes, espero que les guste un besito. Por ultimo, les aviso que voy a tratar de subir un capitulo por semana, y de verdad me propongo hacerlo, porq realmente odio cuando empiezo a leer una historia y la dejan inconclusa, asiq tratare de no hacer lo mismo. Byeee nos leemos :)




3 comentarios:

  1. que mal por Blas pero el se lo perdio, y en cuanto a Azael... :3 es de lo mejor, NO DEJES DE ESCRIBIR, y muchas gracias, estoy terminando el tercer capitulo, aun estoy afinando detalles

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  2. me encanto!!!!!!
    pero que diablos piensa Blas? que puede dejarla, y luego decirle que la ama como si nada hubiera pasado? me chocan las personas asi ¬¬, por otro lado si Azael no se mueve rapido se la pueden quitar, aunque lo dudo, pero como dice el dicho "Donde arde el fuego cenizas quedan" asi que Animo Azael!
    plis publica pronto
    besos
    cuidate

    PD: seria genial que nos digeras los dias en que vas a publicar ya que lo haras una vez por semana

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  3. Aloha, solo pasaba para avisarte que ya subí otro cap, y un adelanto del que le sigue. Avísame en cuanto saques otro cap vale, no dejes de teclear.

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Mensajitoo